Pocas personas han llevado la integridad tan al límite como Ignác Fülöp Semmelweis (1818-1865), un hombre que por salvar vidas sacrificó la propia, con el mundo en contra, condenado al oprobio y empujado a la locura. Esta es una historia que habla por sí misma.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
by Marta Hernández / Ilustración: Aurelio Lorenzo
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