Personas con Historia

Perfiles de personajes históricos que merece la pena conocer

lunes, 18 de enero de 2010
by Marta Hernández / Ilustración: Aurelio Lorenzo
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Kevin Carter, cuando la vida duele

Una de las fotografías más famosas de la historia es sin duda la que otorgó a Kevin Carter (1960-1994) el premio Pulitzer, la imagen de una niña africana desnutrida, sola, sentada en el suelo, que es observada muy de cerca por un buitre. Tres meses después de recoger el premio en Nueva York, Carter, que había expuesto su vida por conseguir fotografías impactantes de la violencia en Sudáfrica, que nunca huyó de África y sus conflictos, se suicidaba y dejaba una nota: "El dolor de la vida anula la alegría hasta el punto que la alegría no existe".

Hijo de inmigrantes ingleses en Johannesburgo, Carter pertenecía a la clase social de blancos que abominaban del apartheid en lo más crudo de la revolución sudafricana, no obstante, en 1976 fue reclutado por el gobierno de los afrikaaners en la Fuerza de Defensa de Sudáfrica, en la que tuvo que servir, con constantes ataques por ser considerado un cafre-boétie ("amante de los negros") hasta 1983, cuando sobrevivió a un atentado de la milicia del Congreso Nacional Africano que mató a 19 soldados. Poco después comenzó a trabajar en una tienda de material fotográfico donde hizo contactos para ser contratado como fotógrafo de deportes en el Sunday Express de Johannesburgo.

En 1984 los disturbios raciales barrían los barrios negros, y Carter formó parte de un grupo de periodistas blancos que quiso exponer la brutalidad del apartheid, publicando las imágenes del horror en el Star: Carter, Ken Oosterbroek, Greg Marinovich y Joao Silva serán muy conocidos en Sudáfrica por sus fotografías como el "Bang-Bang Club", los hombres que disparaban los disparos, y por acudir siempre juntos, arriesgando su vida, a los focos más duros del conflicto antes que nadie.

En 1993, Carter se dirigió al norte de la frontera con Joao Silva para fotografiar el movimiento rebelde desencadenado por la hambruna en Sudán. Allí, a unos pasos del centro de alimentación de la ONU, tomó la imagen de la niña que daría la vuelta al mundo cuando, de vuelta en Johannesburgo, el New York Times compró y publicó la instantánea.

En abril de 1994 Carter recibió la noticia de que había ganado con ella el Pulitzer. Para él la fotografía de la niña y el buitre era una más de tantas que había tomado retratando el infierno africano, y ya se abría el abismo bajo sus pies cuando la imagen le hizo famoso; las imágenes de ejecuciones, linchamientos, mutilaciones de todo tipo y gente muriendo de hambre o quemada viva se agolpaban en su cabeza, su mujer lo había echado de casa y su amigo del Bang Bang Oosterbroek había sido asesinado mientras trabajaban juntos, como siempre, en Tozoka.

Sólo faltaba la fama del Pulitzer, qe acabó convirtiéndose en un juicio a gran escala contra Carter. Desde el momento de su publicación, cientos de personas habían escrito al Times preguntando por la suerte de la niña, y al juicio de los lectores siguió la crítica entre sus compañeros de profesión, incluso sus amigos le echaron en cara no haber hecho nada por ayudar a la pequeña.

Poco a poco se fue extendiendo la idea de su falta de ética, de su falta de conciencia, de su frialdad. Terriblemente afectado, acuciado por problemas económicos, y aislado en su entorno, Carter terminó suicidándose el 27 de julio de 1994, cuando la democracia había llegado a la Sudáfrica de Mandela y no quedaban atrocidades que fotografíar.

Más sobre Kevin Carter

 El Bang Bang Club

 Documental "La muerte de Kevin Carter"

 Trailer de la película "The Bang Bang Club" (2010)